Passa ai contenuti principali

Post

Visualizzazione dei post con l'etichetta soho

Recuerdos de un Italiano en Londres-12

  https://www.amazon.fr/Solo-como-una-piedra-Recuerdos-ebook/dp/B09Z6C5LKC/ Capitulo Segundo West End y East End Trabajando afuera, aunque en realidad mis maquinas solo daban a la calle, yo podìa decirme un comerciante de la calle. Los "comerciantes de la calle" eran un microcosmos en el West End. Estaban todos y en todos lados: conductores, pintores, músicos, ladrònes, predicadores, místicos, hombresándwiches, artistas, proxenetas, prostitutas, nobles decaídos, limpiadores, entrevistadores, traficantes falsos y reales, publicistas, rockeros. punkers, traficantes y vendedores de cualquier tipo y mucho más que eso. Todos podían encontrarlos en ese microcosmo circular de callejones retorcidos, avenidas, calles secundarias y arterias principales, todos misteriosamente unidos como una red osmótica de vasos comunicantes donde los ríos, arroyos y mares caminan en una doble dirección, sin parar, un cuerpo vivo cuyo corazón palpitante es el West End. En el interior hay una se...

Solo como una piedra-1

   https://www.amazon.fr/Solo-como-una-piedra-Recuerdos-ebook/dp/B09Z6C5LKC/ Cuando regresè de mi viajes en America yo hablava un castellano muy pobre y essencial, nada especial; “un estilo tipico de un  camarero” me dijo una vez una tia que tenia cursos para gente que queria hablar con elegancia el primero idioma europeo y americano. Me dì cuenta de que yo habia aprendido los fondamentos rudimentarios del lenguaje querido, con mi abuelita, una viuda que en su vida nunca habia estudiado el Italiano, con quien había pasado largas horas de invierno, hablando al calor de la chimenea de mi casa paterna cuando, en esos identicos dias de mi regreso a Italia, encontrando un Sardo yo le contestaba a sus preguntas en nuestro idioma isolano, con una mescla de sardo y castellano. Por otro lado, también es cierto que mi tierra ha estado sujeta a influencias ibéricas (ambas catalanas y castellanas) durante más de cuatro siglos, mientras que la familia Saboya se asentó en Cagliari y el...